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{ENTREVISTAS}

'En el IER conservamos los documentos que definen las raíces de La Rioja, nuestro pasado y nuestra existencia'

José Ignacio Peso es el responsable de la Biblioteca y el Archivo del Instituto de Estudios Riojanos

José Ignacio Peso es el responsable de la Biblioteca del IER. "Bibliotecario y archivero" se define a sí mismo porque muchos de los perfiles profesionales se fusionan en el Instituto de Estudios Riojanos. Conversar con Nacho, como gusta que le llamen, es acercarse a la Historia de a pie de La Rioja; de sus habitantes, comerciantes, nobles, agricultores, viticultures, ganaderos, de los monasterios, bodegas, pueblos y ciudades. Un relato recreado a través de documentos que lo mismo recogen ordenanzas municipales, que libros de contabilidad de una hacienda rural; cartas, documentos públicos, partituras musicales, documentos religiosos, manuscritos, incunables, archivos personales, revistas, grabados o fotografías. Adentranrse en los archivos del IER de la mano de Nacho permite evocar La Rioja tiempo atrás y compartir su pasión por todos y cada uno de los pequeños detalles que atesoran libros, documentos e imágenes, y que son las piezas esenciales del puzle que constituye la Historia de La Rioja./Javi Muro

 

SPOONFUL.- ¿Cuál es la función del responsable de la Biblioteca del IER? 

En el puesto de Bibliotecario/Archivero se fusionan muchos de los perfiles profesionales existentes, ya que las competencias y funciones a lo largo del tiempo han ido evolucionando. A grandes rasgos se podría decir que el perfil de responsable de biblioteca del IER es el de un bibliotecario unipersonal, y responsable por tanto de su gestión y funcionamiento realizando las tareas relacionadas con el puesto de responsable de la Biblioteca/Archivo, como técnico de la colección, de bibliotecario referencista, del proceso técnico, del fondo antiguo, y de parte de la web social siendo un perfil de bibliotecario especializado por el tipo de fondos y de usuarios. En definitiva cumple con todas las funciones bibliotecarias, desde las más técnicas a las más básicas. 

 

SPOONFUL.- … la Biblioteca del IER tiene unas peculiaridades que la diferencia de otras bibliotecas, de las que tenemos una visión más general… 

La biblioteca del IER es una biblioteca patrimonial lo que supone tener una serie de características que la hace singular, además es una biblioteca de investigación, especializada en temática riojana, cuyos fondos se ofrecen como apoyo a las actividades de estudio, docencia e investigación y a su vez custodia estos objetos documentales para trasmitirlos a las generaciones futuras. La naturaleza de los materiales marca la ruta en las funciones de la biblioteca en lo referido a  preservación de los fondos, difusión, formación, investigación, incorporación a sus colecciones. 

 

A la Biblioteca del IER le condiciona desde la adquisición, el proceso técnico, la gestión de espacios, el modo de almacenamiento y colocación en las estanterías, las unidades de instalación, la forma de consulta, la posibilidad de préstamo, la conservación, preservación y difusión. Todo está relacionado y condicionado. En esta biblioteca, la riqueza de las colecciones no se mide únicamente por el número de ejemplares, sino por la variedad de materiales y soporte de los mismos de manera que todas las decisiones están vinculadas y afectan a estos materiales.

 

Quiero destacar también, que no todas las bibliotecas son susceptibles de adquirir y seleccionar este tipo de fondos. Las que adquieren libros antiguos poseen un fondo antiguo importante, que no tiene presencia en otras bibliotecas. En nuestro caso son fondos especializados y escasamente presentes en otras bibliotecas del entorno. Las que adquirimos estos fondos es porque están entre nuestras funciones enriquecer el patrimonio histórico local o regional (de La Rioja) como se recoge en sus Estatutos.

 

S.- ¿Cuántos volúmenes acoge la Biblioteca del IER?

Se potencia la incorporación de obras relacionadas con La Rioja, (temática local, obras de autores locales, obras impresas y/o editadas en La Rioja). Actualmente en el catálogo hay unos 40.000 títulos, y algo más de 15.000 son de fondo antiguo, y alrededor de los mil cuatrocientos títulos son de hemeroteca.

 

S.- ¿Qué tipo de libros y documentos acoge? 

En cuanto a los tipos de materiales, en la biblioteca del IER podemos encontrar fondo antiguo, folletos, material sonoro, material audiovisual, recursos electrónicos, material gráfico, material cartográfico, publicaciones periódicas, microfilms… En los fondos podemos encontrar: monografías, manuscritos, incunables, archivos personales, revistas, grabados, ephimera, fotografías, mapas, carteles, partituras, grabaciones sonoras…

S.- ¿Cuáles son los tesoros que guarda el IER?

En su conjunto me atrevería a destacar algunas colecciones o fondos singulares.

 

Hemeroteca

En la hemeroteca del IER se pueden consultar también las principales revistas editadas actualmente en La Rioja, siendo la colección de periódicos y revistas antiguas de La Rioja (225 títulos anteriores a 1958, de los cuales casi 50 pertenecen al siglo XIX). La Hemeroteca General cuenta con 682 títulos y la Hemeroteca Rioja con 686. Entre los fondos microfilmados hay que destacar el periódico La Rioja y el Diario de La Rioja del año 1926 a 1938 fecha de su desaparición. 

 

Legados musicales y otros legados riojanos

Esta colección está formada por todo tipo de documentos relacionados con la música: partituras manuscritas e impresas, libros y folletos de música y musicología, revistas especializadas, grabaciones sonoras y videograbaciones, archivo de la palabra y archivos musicales de compositores, libretistas, etc. La colección sigue creciendo con los legados musicales: de Miguel Salvador Carreras, Eliseo Pinedo, Fermín Gurbindo, Fernando Martínez Grijalba, Bonifacio Gil y María Dolores  Malumbres. 

 

Especialmente importante es el legado Miguel Salvador Carreras, este fondo del que se han catalogado  hasta la fecha 2.600 partituras, lo que supone el  80 por ciento de este fondo que comprende desde partituras (tanto manuscritas como impresas) desde finales del siglo XIX y principios del XX: partituras litúrgicas, zarzuelas, bailes y música clásica. Es importante destacar la presencia de parte de la biblioteca personal del compositor y editor musical Joaquín Espín y Guillén. Además de los legados musicales la biblioteca del IER custodia los legados de otros ilustres riojanos, como Julio Rey Pastor.

 

Fondo fotográfico  

El IER es, sin duda, una institución de referencia para el estudio de la fotografía y de los fotógrafos que trabajaron en La Rioja con cerca de 250.000 piezas fotográficas en diferentes soportes. Entre los fondos fotográficos destacamos el legado fotográfico de Antonio López Osés, que con más de 50.000 unidades fotográficas recoge una parte de nuestra memoria colectiva y supone un acervo de incalculable valor para todos los riojanos. 

 

Otros fondos fotográficos son el de Blanco Lac, las Tarjetas Postales de La Rioja y el de la Compañía de Teatro Martinez Sierra (fotos de Calvache), junto con el archivo fotográfico de Diario 'La Rioja' (200.000 imágenes en papel y negativos) que han sido donados .para su catalogación, conservación y difusión. 

 

Fondo de manuscritos

La colección de manuscritos del IER es una de sus colecciones más valiosas, ya que reúne una colección de manuscritos originales y algunas copias de otros manuscritos y libros. La colección fue recopilada por el presbítero y cronista oficial de La Rioja Pedro González y González en la primera mitad del siglo XX, quien fue un pionero de los estudios locales a partir de su particular 'Biblioteca y Archivo de Historia de La Rioja' la primera biblioteca de temática riojana.

En lo referido al valor de sus obras son muchas y muy diversas, incunables como el 'Institutiones oratoriae cum commento Raphaelis Regii', impreso en Venecia por Locatellum en 1493, obras impresas por Brocar en su taller de Logroño en el siglo XVI, destacando  la 'Cronica del serenissimo rey don Juan el segundo' impresa por Brocar en su taller de Logroño en 1517, o las primeras ediciones de Francisco López de Zárate, Esteban Manuel de Villegas, Manuel Bretón de los Herreros, María de la O Lejárraga , Eduardo Barriobero o Rafael Azcona...

 

S.- ¿Cómo se decide la adquisición de un libro, un documento, etc?

La selección de una nueva incorporación a nuestros fondos, conlleva examinar el interés de una obra o colección, desde diversos puntos de vista, para determinar su importancia, en esta valoración hay apreciaciones subjetivas y elementos objetivos. Se trata de una actividad técnica por la diversidad de materiales y en la selección no siempre se presta atención a las grandes obras sino a las más raras. Tampoco la selección se hace siempre atendiendo a su impacto económico.  

 

Básicamente se trata de responder a la disponibilidad, el interés que tiene para el IER, el estado de conservación y el precio. Hay que pensar en la relación de lo que compras y lo que se queda en el mercado, así como en tomar la decisión (cuanto más se retrasa menos posibilidades hay de adquirirla). La toma de la decisión exige una gran cantidad de información sobre el objeto y el vendedor. Hay que identificar la obra, estudiar el ejemplar, valorar los aspectos propios de ese ejemplar, consultar precios para fijar el precio final. Además ese precio puede venir condicionado por la rareza, la demanda y la oferta.

 

Una vez que se ha decidido acudimos al mercado del libro: portales de internet, librerías especializadas, casas de subastas, ferias del libro. Pero muchas veces una compra se complica, por la rareza del ejemplar, la encontramos poco en el mercado y elaboras informes y decides su compra comparándola con los testigos que tienes, por ejemplo para la compra de la 'Cronica del serenissimo rey don Juan el segundo' se hizo un seguimiento durante diez años hasta su adquisición. 

 

S.- Al recibir nuevos fondos, ¿cómo es el tratamiento que reciben? ¿Cómo se catalogan?

Cuando llega la obra se inicia el proceso técnico, es decir las tareas que abarcan desde su adquisición hasta que esté disponible para el usuario o investigador, se da entrada y se analiza el documento para extraer de él la toda la información para poder difundirla. De manera muy resumida, diría que catalogar consiste en describir cualquier tipo de documento de acuerdo a unas reglas establecidas. Nos permite identificar y recuperar documentos. El resultado de la catalogación son los registros o asientos bibliográficos. Con la implementación de RDA (Resource Description and Access), algunas prácticas de catalogación han cambiado, lo que supone una permanente formación del bibliotecario, y dedicar más tiempo a la elaboración de nuestros registros.

 

S.- ¿La donación de fondos es también importante para el IER?

Históricamente, las donaciones han permitido enriquecer sustancialmente los fondos de la Biblioteca. Hoy en día, sigue siendo fundamental este método de adquisición y se trabaja en esta forma de incorporación de fondos en nuestra política de adquisiciones. Sin ir más lejos próximamente la biblioteca recibirá una donación de la familia de los Marqueses del Puerto. Es una forma de incorporación de fondos muy común en las bibliotecas patrimoniales.

 

S.- Imagino que no es lo mismo recibir documentos en papel que fotografías, por ejemplo.

Esta donación es compleja ya que puede incluir desde el archivo y material fotográfico (negativos, CDs, placas de vidrio, diapositivas o  libros de registro de las mismas y maquinaria, entre muchas otras cosas) con el fin de inventariarlo, conservarlo y ponerlo a disposición de los usuarios. Es un formato con otras necesidades, que exige una gran inversión de recursos materiales, económicos y humanos, así como un plan de actuación a largo plazo, para poner a disposición de los ciudadanos las fotografías digitalizadas de manera progresiva. Las personas interesadas en donar fotografías para su incorporación a la Fototeca del IER pueden ponerse en contacto con el personal de la biblioteca y les indicaremos como proceder.

 

S.- El IER ha ido adaptándose a los tiempos; modernizando en los últimos años archivos y también las herramientas de trabajo.

Así es, la última década hemos tenido gran actividad en lo que se refiere a volver a repensar la biblioteca, sus colecciones y los servicios que ofrecía, por ello se han acometido una serie de trabajos relacionados con la ordenación y reorganización de sus fondos. De manera paralela se han creado nuevos espacios bibliotecarios para reacondicionar sus instalaciones debido a la gran cantidad de fondos incorporados

 

En los últimos años, las acciones más destacadas en materia de equipamientos e infraestructuras han sido el acondicionamiento de las nuevas salas (depósitos, sala de digitalización, sala de fotografía...) o la renovación del mobiliario existente. Procesos costosos que requieren un importante desembolso económico y de supervisión de los procesos de compra (concursos de adjudicación, estudios de viabilidad, instalaciones, garantías…)

 

Si hablamos de equipamientos, destacaría la adquisición de varios compactus, de estanterías (tanto en sistemas de paneles como de montantes), de vitrinas (de conservación y exposición de documentos y de soportes), planeros, carros de transporte de libros, deshumidificadores,  aspiradores de mano para documentos, mobiliario para la sala de fotografía y la digitalización.

 

Otras acciones han sido instalar la 'Equipación de sistemas anti incendios especiales para  bibliotecas (sistemas de gases)”, incluir  un sistema de seguridad de cerraduras de huella digital, instalar wifi, y adquirir un escáner profesional y un conversor de vinilos. En estos espacios los materiales que forman parte del patrimonio bibliográfico están protegidos en depósitos cerrados y especialmente acondicionados, primando la conservación frente al acceso, hay que controlar también estos espacios la temperatura, humedad, plagas, aislamientos, instalaciones eléctricas, limpieza, etc.

Entre las actuaciones más destacadas en los últimos años, podría mencionar:

 

Digitalización:  se han realizado diferentes campañas de digitalización de documentos tanto en el marco de Hispana e Europeana, así como iniciativas surgidas desde el mismo centro como el proceso de digitalización de parte del legado musical de la compositora riojana María Dolores Malumbres o la digitalización del fondo fotográfico del Diario La Rioja.

 

Plan de conservación preventiva de documentos históricos: se programan y desarrollan actuaciones relacionadas con la restauración, encuadernación y digitalización de documentos y así  como resultado del proceso del estudio histórico, del material y del diagnóstico del estado de conservación se llevan a cabo intervenciones sobre varios manuscritos y/o documentos, cuyas necesidades en el momento de su valoración demandaban una rápida actuación. La encuadernación de obras del fondo histórico continúa de manera activa especialmente en la hemeroteca histórica riojana, en la que en los últimos años hemos encuadernado más de 1300 volúmenes para resguardar la integridad física y funcional de la hemeroteca, contando con la impecable labor del taller de restauración local Códice.  

 

Redes sociales: las bibliotecas y archivos patrimoniales quizás sean los que más más han evolucionado, en una época marcada por la que podríamos llamar “era Google”. La biblioteca del IER, ha dado un pequeño salto intentando tener un modelo de presencia de “marca” en las redes sociales y medios de comunicación social. La biblioteca gestiona Facebook  como canal de comunicación. También el IER cuenta con otras redes sociales como Youtube, Instagram, Twitter, que se gestionan desde otros departamentos. 

 

Colaboración en exposiciones: se colabora de manera activa en la cesión de materiales del archivo y biblioteca para exposiciones, principalmente con el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño, La Casa de las Ciencias, Sala Amós Salvador, Biblioteca Pública de La Rioja, Museo de La Rioja, Museo Vivanco, etc. Actualmente y como bibliotecario del IER con motivo de su 75 aniversario se ha comisionado la exposición itinerante "El Instituto de Estudios Riojanos (1946-2021). 75 años de historia'. 

Visitas: desde hace diez años se han programado visitas a la biblioteca del IER para dar a conocer a la ciudadanía, siendo muy positivas las visitas desde los IES o la propia Universidad de La Rioja o la Universidad Popular. También se han realizado charlas y actividades en los IES de La Rioja, donde se explican los servicios de apoyo a la docencia que puede ofrecer la biblioteca del IER, tanto a alumnos como profesores de secundaria.

 

 Además. el IER tiene representación en la Comisión Técnica de Bibliotecas Especializadas del Ministerio de Cultura, desde el año 2010 y en la actualidad se trabaja para suscribir varios convenios de colaboración con otras instituciones. 

S.- ¿Quiénes son los principales usuarios de la Biblioteca del IER?

El perfil de los usuarios ha cambiado. Anteriormente se acercaban a nuestras colecciones los eruditos locales, con frecuencia médicos, sacerdotes, o maestros, que escribían monografías locales que nos aproximaban al territorio, a su historia y a sus gentes. Para estos usuarios los archivos son su principal fuente de información con la transcripción de documentos y la Historia como principales protagonistas. 

 

En estas últimas décadas, sobre todo desde los años noventa y con la implementación de la Universidad de La Rioja, los estudios locales se diversifican y aun manteniendo un fuerte carácter territorial, podría decirse que se convierten en centros más multidisciplinares. El perfil del investigador se vincula al mundo universitario y diluye al resto de usuarios en favor de una mayor profesionalización.

 

Por otra parte, la explosión de las redes sociales y el uso masivo de internet nos ha llevado a una nueva etapa, que conlleva un fácil acceso y recuperación de la información desde cualquier punto. Así la barrera de creer que nuestros usuarios son únicamente eruditos, investigadores y doctorandos ha dejado de ser una realidad, ya que cada vez se constata un creciente interés hacia la consulta de nuestros fondos de usuarios locales y globales (virtuales) (glocales).

 

Estos usuarios, no quieren una única fuente de información reproducida digitalmente sino una búsqueda con múltiples posibilidades. Son investigadores de una determinada institución o área temática de estudio, con unas necesidades bastante especializadas o ciudadanos que bien en el ejercicio de su ocupación profesional o bien por sus intereses personales se acercan a nosotros. Podemos destacar profesiones como abogados, arquitectos, arqueólogos, restauradores, médicos, músicos, musicólogos, militares, docentes, policías, deportistas, periodistas, cocineros, políticos, funcionarios, sacerdotes,  administración, etc.

 

S.- ¿Cuáles son las principales búsquedas de las personas que acuden al IER?

Atendemos las demandas de información de los ciudadanos. Se reciben y resuelven las consultas de investigadores y del público en general referentes a cualquier necesidad de información relacionada con La Rioja, que llegan desde diferentes puntos del país y de otros lugares del mundo. Podríamos decir que el IER está en disposición de dar respuesta a muchas de las preguntas que se hace la gente sobre esta tierra y sus gentes.

 

S.- ¿ La posibilidad de ofrecer respuestas a los datos e informaciones demandadas por los investigados debe producir una enorme satisfacción?

Si efectivamente como decía Saramago las bibliotecas han cambiado y las personas que los atienden también, el usuario ya no entra en una isla desierta, ni se tiene que abrir camino para llegar a cubrir sus necesidades. El componente humano hace que no sean sólo espacios o colecciones. 

 

En el ámbito concreto de las bibliotecas patrimoniales cada vez existe más demanda por parte del ciudadano para que el bibliotecario les asesore en el uso y aprovechamiento de la información. Tenemos un rol más dinámico y somos más facilitadores de información que nunca, desde hace años hemos intentado acerarnos a las necesidades que podíamos detectar. 

 

En algunos casos hemos relacionado y compartido documentos en formato digital con instituciones (archivos, bibliotecas, museos, ayuntamientos) y ciudadanos generando un intercambio de información muy interesante. Se pueden destacar, en este sentido  el caso de Almudena de Arteaga y sus conexiones familiares con La Rioja, al Regimiento Farnesio por Gaspar Fernandez de Bobadilla o a Salvador Sánchez Téran por las investigaciones de Martín González.

 

Mi trabajo ciertamente es muy gratificante, me siento muy afortunado de poder trabajar disfrutando de los excepcionales fondos que aquí se encuentran y atendiendo al público, haciendo que disfruten y conozcan la memoria colectiva aquí depositada.

 

S.- ¿De alguna manera, en el IER se guarda la llave de la Historia de La Rioja?

Es cierto que el patrimonio bibliográfico forma parte del ADN de la cultura “identitaria” de nuestra biblioteca y por ende de la propia institución, y que los fondos de este centro han contribuido a la formación de la cultura de la comunidad y representan la herencia recibida. Conservamos los documentos que definen nuestras raíces, nuestro pasado y nuestra existencia.

 

Pero en esta tierra existen otras instituciones con importantes fondos patrimoniales relacionados con La Rioja, como es el caso del Archivo Histórico Provincial de La Rioja, el  Archivo Municipal de Logroño, Seminario Conciliar de Logroño, Archivo de la Catedral de Calahorra, Biblioteca de la Abadía Benedictina de Valvanera, Biblioteca del Monasterio de Yuso de los Padres Recoletos Agustinos, Biblioteca de Cilengua y la Biblioteca Pública de La Rioja.

 

Cada uno somos una puerta de este 'Ministerio del Tiempo', y custodiamos esa llave. Todos trabajamos para que los ciudadanos conozcan la memoria depositada en nuestras colecciones. En toda esta rueda de conocimiento, no podemos olvidarnos de instituciones como la Universidad de La Rioja, el Ateneo Riojano o el propio Instituto de Estudios Riojanos.

15.- Es una Historia reconstruida no sólo a través de reyes y nobles, sino a pie de calle y comercio, del pueblo, de los vecinos, agricultores, de sus propiedades, ordenanzas…

En muchas ocasiones pasas delante de un documento y no te transmite ninguna impresión. Pero en otras sientes esa curiosidad de imaginarte quién es esa persona, qué hacen, en qué lugares viven. Así te sientes un espectador privilegiado, ya que las personas que trabajamos con patrimonio tenemos el privilegio de viajar al pasado en preferente.

 

Después de este proceso de imaginación, para catalogar esos documentos se realiza un proceso de investigación, mejor dicho de documentación, que nos permite redescubrir poblaciones, la identidad de sus pobladores. Y por medio de este trabajo con los documentos podemos sentir las mismas preocupaciones o imperfecciones de aquellas gentes que habitaban esta tierra. 

 

Estamos totalmente convencidos que todos estos documentos son la historia de esas voces anónimas, el guion de su vida, documentos que todos juntos son la historia de cada cual, y en este caso de nuestros antepasados, de su paso por el mundo. Son testimonio de lo que somos y de lo que fueron y nos aproximan al territorio, a su historia y a sus gentes.

 

Si de alguien es el pasado no sólo es de ellos, es nuestro, así descubrimos que Alonso de Osma recibe agradecido la donación de un terreno del Conde de Aguilar (1448), de Teresa de Cornago que se ha quedado viuda y vende sus tierras de Cornago (1545), los pleitos por pago de censos  de Diego Lorente en Alfaro (1635). O la venta de viñas de Mathias Garzia a sus sobrinas en Cuzcurrita en 1725…y así podría seguir enumerando documentos.

S.- ¿Cuál es la historia que más le gusta o llama la atención de las que ha documentado y catalogado? Esa a la que vuelve cada cierto tiempo.

Son muchas, me encantó conocer la historia de riojanos como el Conde Superunda y su labor en Perú, el cardenal José Saenz de Aguirre y su vida en Roma, la del militar Gaspar Fernandez de Bobadilla un héroe de la Guerra de Independencia, que estuvo persiguiendo partidas de bandoleros y asaltadores en Osuna, de las hazañas militares de Martín González de Andía el “Alatriste riojano”, descendiente de Menjón González de Andía y de parte del linaje de los Andía que se estableció en Torrecilla, al cual Carlos V le concedió al hacerle caballero de la Espuela de Dorada, la de uno de los secretarios de Carlos V, Juan de Samano y sus problemas jurídicos con Villabenázar y más contemporáneos, el “cura Merino”, el músico Joaquín Espín y Guillén y sus conexiones con Bécquer y Rossini. Miguel Salvador y Carreras y su labor con la música y el Ateneo de Madrid, a la fundación de la Universidad Popular y la Sociedad Nacional de Música y sus conexiones con Falla, María Rodrigo Bellido y María Lejárraga y la vida personal del genial matemático Julio Rey Pastor, así como la labor de María Dolores Malumbres. Son tantos que seguro que me dejo muchos por citar…

 

S.- Por cierto, que buen papel, de que calidad, se empleaba siglos atrás, ¿no?

Es una maravilla, cuando mostramos documentos del siglo XV o XVI y la gente puede comprobar la calidad de sus tintas o la calidad de los soportes como son en nuestro caso los pergaminos y el papel de trapo. 

 

Sabemos que los pergamineros de Logroño, como es el caso del peletero de Domingo Marín, tenían cierto mercado en el Logroño del siglo XVI. Y la industria del papel ya estudiada en su día por José Manuel Ramírez Bañuelos, nos indica que la actividad de los molinos papeleros de “los Soria estaban bastante ocupados”. Tenemos documentada la existencia  y producción papelera riojana, con molinos papeleros en Baños de Río Tobía, Nájera, Alberite o Logroño. Es importante considerar que se necesitaba cubrir una necesidad generada por los impresores riojanos del siglo XVI y XVII, para ello se necesitaba una infraestructuras o aprovisionamiento de materia primas (trapo, paños, la cola o el aceite de ballena y madera como combustibles) que podían ser provistos con relativa facilidad en esta tierra.  

 

S.- Algo que añadir...

Si mi agradecimiento por contar conmigo para esta entrevista y finalmente decir que hacemos pública una invitación a todas aquellas personas que quieran visitar la biblioteca y acercarse al Palacio de los Chapiteles a conocernos. 

 



Autor: Javier Muro

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