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{CULTURA / LIBROS}

'Para escribir me inspira observar, sin emitir juicio, sin contaminar el proceso''

Carmela Trujillo reflexiona en su novela 'Desde el otro lado' sobre la muerte y los vínculos

Carmela Trujillo (Talayuela, Cáceres) es escritora. 'Desde el otro lado' es su última novela, en la que reflexiona sobre la muerte y sobre los vínculos que unen a las personas. Desde hace cuatro años vive en Logroño, residencia que comparte con Sabadell donde se encuentra su familia. Carmela compagina la literarura dirigida a adultos con la narrativa infantil. En 2019, ha publicado también la novela 'Martina' -ganadora del VII Premio HQÑ de Harper Collings Iberica- y los libros infantiles 'Yo quería ser saltimbanqui' y 'El héroe de la piscina'. Se define como escritora brújula, dispuesta a ser la primera sorprendida por el desenlace de la historia que cuenta. 'Clic-Foto' -galardonada en los Premio Algeciras 2015- fue su primera novela. Desde entonces una veintena de títulos adornan su bibliografía. Su proceso cretativo nace de la observación. De observar sin intervenir ni opinar. "Sin conteminar", dice./Javi Muro

 

SPOONFUL.- Avanzamos por las página de ‘Desde el otro lado’, ¿y qué historia nos vamos encontrando?

Es una novela emotiva, pero también tiene ironía y algo de humor. A pesar del tema que aborda no quiere plasmar mal rollo. Habla de la muerte, es algo que surge ya en las primeras páginas. La historia comienza con la muerte de una chica en un accidente y cómo los que se han quedado aquí, en la vida, van viviendo su ausencia. Al mismo tiempo, la novela cuenta la vida de la chica en un lugar no definido, en el que tiene que hacer balance e incluso intenta tener contacto que los que se han quedado. Es una historia que se adentra en la relación entre los que se van y los que se quedan, y en qué medida cuando nos viene el recuerdo de los fallecidos es porque quieren comunicarse con nosotros.

 

S.- ¿Cómo surge la idea de escribir sobre la muerte, sobre ‘la vida desde el otro lado’?

La verdad es que no tengo ni idea. Creo que comencé a escribir esta novela porque sale mucho la lluvia. Sobre todo, la lluvia a las dos de la madrugada, algo que repito constantemente. Es, de algunamanera, un punto desde el que surge la historia. A mí me gusta mucho la lluvia y creo por ahí nació la conexión, el olor a tierra mojada, el ruido que produce. Al comenzar a escribir no sé muy bien de qué quiero hablar y el tema de la muerte de ‘Desde el otro lado’ surgió mientras me adentraba en la historia. Escribo para ver qué pasa.

 

S.- ¿Y cuando el relato fue avanzando qué aspeto te intesaba indagar al escribir la novela con la muerte como fondo?

A la hora de escribir soy bastante anárquica, puedo saber cómo va a comenzar una novela, la primera línea, e incluso el título, pero a la hora de escribir lo que me gusta es no saber qué me voy a encontrar. Soy escritora brújula, no escritora mapa. A veces va bien y en ocasiones es horrible no tener ningún punto de referencia. En el caso de ‘Desde el otro lado’ lo que me interesa abordar es la idea de vínculo, del vínculo entre padres e hijos, entre amigos. En la novela hablo de la relación de la madre -un personaje que cobra una gran importancia en el relato-, pero también hablo de las amigas que tuvo la protagonista. Me gusta abordar las relaciones que forjamos durante la vida, el hecho de que todos nos vamos relacionando.

 

S.- ¿Nos acordamos de las personas cuando nos morimos?

No lo sé -bromea- porque aún no me he muerto. A la protagonista, la chica muerta, que se llama Blanca de los Ríos, le asignan una misión. Le entregan, en el lugar indeterminado en que se encuentra, una carpeta azul y una carpeta roja y debe escribir los momentos buenos y agradables de la vida en la azul; mientras que en la roja tiene que anotar los instantes de ira y enfado. El objetivo es que al final del proceso la carpeta azul tiene que ser la más voluminosa. Va recordando y anotando pedacitos de vida.

 

S.- ‘Desde el otro lado’ sugiere también una referencia a ‘Alicia’ y ‘A través del espejo’, ¿no?

No me lo habían comentado, pero estoy convencida de que ‘al otro lado’ hay muchas cosas que desconocemos.

 

S.- ¿Siempre te ha gustado escribir?

Empecé a escribir con ocho años. Redactaba mis propios cuentos, los ilustraba y pintaba con lápices de color, y luego los vendía a mis compañeros de curso. A los diez años me regalaron una máquina de escribir y entonces cambió el formato, incluso hacía revistas con pasatiempos. Después dejé de escribir hasta los treinta y tantos que lo retomé.

 

S.- Y lo retomaste muy en serio…

Comencé escribiendo relatos con los que obtuve mis primeros premios literarios. Después mi primera novela premiada la publiqué en el año 2005. Al año siguiente escribí una novela infantil que la presenté al Premio de Narrativa Infantil Vila de Ibi, que edita Anaya. Así entré también en la literatura infantil. Últimamente, me apetecía volver al mundo adulto.

S.- ¿Qué te inspira?

Todo. Me gusta observar, observar sin emitir ningún juicio porque en caso contrario el proceso se contamina. Si aplico mi punto de vista ya no observo en plenitud. Es, de alguna manera, una observación inconsciente. Creo que las ideas que desencadenan el proceso de escribir llegan de repente o percibo que se van formando y sé que están llegando, aunque al principio no les haga mucho caso. Hay un instante en que se plasman y entonces surge un diálogo, una línea. Otra cosa es cuando la editorial de narrativa infantil me pide algo para su colección, entonces me centro más en de qué puedo hablar. Aun así es muy amplio el abanico de temas sobre los que puedo escribir. Tener una idea y desarrollarla es difícil porque no todo vale.

 

S.- Comentabas antes que eras una ‘escritora brújula’, pero ¿el destino final, al menos, lo conoces?

¿El final de la novela? No, empiezo a escribir sin saber cuál va a ser el final de la historia. Recuerdo una novela infantil que surgió desde el título que me había gustado. ‘Cuando las vacas toman el té de las cinco’ era el título. Desde ese punto de partida fui construyendo la historia. Si la novela tiene catorce capítulos, hasta el doce no me plateé el final. Por eso decía que a veces resulta frustrante el proceso. Incluso el final de ‘Martina’ lo cambié respecto a lo que me había planteado porque no me encajaba, necesitaba otro final.

 

S.- …por lo que cuentas, te fluye fácil la escritura…

Supongo que sí, no tengo con que compararlo. Me implico mucho, vivo mucho la historia que estoy escribiendo. Lo vivo muy desde dentro. Me sucede también con la literatura infantil. La semana pasada en el Feria del Libro de Madrid una editora me comentaba que la voz de mi narrativa infantil resulta auténtica y no la impostada de un adulto, supongo que eso hace la narrativa más creíble. Me gustar contar cosas cotidianas con las que los niños se puedan identificar. Con la literatura para adultos pasa lo mismo, creo que es básico que todo el mundo se pueda sentir identificado con la historia. ¿Me resulta sencillo? Puede ser, desde luego más duro es picar piedra. Escribir una novela no es sólo esa primera escritura, es una labor de releer una y mil veces, de corregir… las versiones que se llegan a realizar de una historia… Eso sí, si noto que la fluidez a la hora de escribir declina lo dejo y continúo en otro momento. Si la escritura no va fluida entonces hay algo que no funciona. Soy muy intuitiva y si veo que la cosa no marcha lo mejor es parar. Sería forzar la historia.

 

S.- ¿Cómo definirías tu proceso de escritura?

Anárquico, soy, como decía antes, muy anárquica escribiendo. Si que tengo ciertas costumbres cuando ya estoy dentro de una novela. Trato de escribir dos o tres horas por la mañana y después, por la tarde, me dedico a las correcciones. Aunque ya sé que en los talleres literarios recomiendan escribir todos los días, pero si no surge creo que no pasa nada por no escribir un día, o que escribas más o menos. Antes utilizaba más las libretas para anotar las ideas que surgían, pero últimamente menos.

S.- ¿Escribes mucho mentalmente, cuando vas de un lugar a otro caminando, cuando paseas, por ejemplo?

Desde que estoy en Logroño tengo perro. El hecho de salir de paseo con él, que no es que tenga que sacarlo, sino que salimos juntos, resulta buenísimo para mí. En esos paseos que damos me voy oxigenando. Si estoy escribiendo me viene bien para ir pensando en las posibilidades que ofrece la historia, también para buscar ideas. Creo que si no fuera por el perro no lo haría, porque no soy mucho de salir a dar un paseo. Es bueno para ordenar ideas.

 

S.- ¿Y leer, lo consideras fundamental para escribir?

Sí o sí, es esencial. Creo que además que es bueno leer todo tipo de autores e incluso géneros que puede que no te gusten tanto porque cada uno tiene que encontrar su voz, descubrir cómo quieres explicar las cosas y eso sólo se consigue leyendo. A veces si estoy sumergida en la escritura de una novela, tengo que buscar una lectura que sea más o menos similar porque el estilo de autor que leo me puede repercutir a la hora de escribir.


S.- ¿Tienes manías a la hora de escribir?

¿De qué tipo?

 

S.- Por ejemplo, ¿escribes primero a mano o directamente en el ordenador?

No, qué rollo. Además, a mano cada vez escribo peor, no entiendo ni mi propia letra. Escribo directamente en el ordenador, si no es un trabajo triple o cuádruple. Sólo alguna vez, de vacaciones y sin el ordenador, y con unas ganas imperiosas de escribir algo lo he hecho a mano, pero cuando lo paso a limpio, por decirlo de alguna manera, va cambiando. Aún así, cada una tiene una manera de trabajar. Tengo amigos escritores que escriben con pluma, pero yo escribo muy rápido y en papel mi cerebro va más rápido que mi mano. Rectifico y corrijo directamente el texto en el ordenador. El único problema es que a veces no sé cual es la última versión que he guardado y eso me desespera muchísimo.

 

S.- ¿Escribes siempre en el mismo lugar, en el mismo sitio?

Lo importante es tener un sitio. Aquí en Logroño tengo un sitio donde escribir, cuando regreso a Barcelona, donde está mi familia, no tengo un sitio. Por eso, esos momentos los dedico para corregir; pero no me puedo meter en algo nuevo. Lo importante es tener el lugar. Por ejemplo, no puedo escribir en el sofá con el ordenador encima, me resulta muy incómodo. Tampoco en el tren, hay lugares que son para leer y lugares que son para escribir.

 

S.- … ¿Y con música? ¿Te acompañas de música para escribir?

No, no puedo concentrarme, pero tengo compañeros que necesitan música. Para escribir necesito silencio.

 

S.- ¿Tienes escritores que consideres referentes?

Es un abanico muy amplio, pero si es cierto que, de alguna manera, empecé a escribir gracias a Juan José Millás. Fue una vez a Sabadell a dar una charla y llevé un libro suyo para que me lo dedicara, ‘Papel Mojado’. Supongo que le escribía la misma dedicatoria a todo el mundo, pero yo entonces empezaba a escribir relatos. Millás escribió: “Con mis mejores deseos de futuro”. Yo pensé, “esto es una señal”. Juan José Millás me gusta mucho, aunque los últimos libros no los he leído; también me gusta Elvira Lindo, Carmen Martín Gaite… Alice Munro, Lucía Berlín… Quizá son más las mujeres escritoras las que tengo como referentes, pero son muchos los autores que me gustan como escriben. No soy de un solo autor.

 

S.- ¿Te inspiran otras disciplinas artísticas, el cine, la música...?

Bueno, si te fijas, ‘Desde el otro lado’ comienza con la cita de una frase de la película ‘My blueberry nights’. La anoté en una libreta en su día, cuando vi la película. Me vino a la mente cuando estaba escribiendo la novela. Más que influirme el cine, por ejemplo, son detalles que pueden dar paso a algo más; puede pasar también con una canción.

 

S.- ¿Si tuvieras que elegir una novela para quedarte a vivir?

Me resulta complicado elegir un libro en el que quedarme a vivir. Tal vez, tal vez, cualquiera de Anne Tyler porque es una autora que describe tan bien las escenas, detalla de una manera tan extraordinaria, que parece que estás dentro de lo que cuenta. Por ejemplo, en ‘Propios y extraños’ o ‘Reunión en el restaurante Nostalgia’, o en cualquier otro. Me encanta esta escritora.

 

 

 

 

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