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{CULTURA / LIBROS}

Y poco a poco despedir el verano entre buenas historias

'Hombres elegantes', 'La chica de la Leica' y 'Los asquerosos'

Nos hicimos fans de Milena Busquet tras leer 'También esto pasará', una novela escrita con un estilo adictivo a la lectura. Un relato muy personal, que enganchaba y pedía más a cada página. La reseña de 'Todo esto pasará' compartía reportaje con las novelas de otras dos escritoras Sara Mesa -autora de la que también somos fan- y su novela 'Cicatriz' y de Paula Frías y su cinematográfica histororia 'Dejarse llover'. Entonces, de 'Todo esto pasará' decíamos: "La sensación de no poder parar de leer se repite al dejarte atrapar por ‘Todo esto pasará’, la segunda novela de Milena Busquet. Quizá, de entrada el planteamiento de la historia puede parecer que se sitúa en el género del drama, pero pronto descubres que más bien se trata de un canto a los momentos vividos. Cuenta la sinopsis de ‘Todo esto pasará’ que cuando era niña, para superar la muerte de su padre, a Blanca su madre le contó un cuento chino. Un relato sobre un poderoso emperador que reunió a los sabios y les pidió que hallaran una frase que sirviera para todas las situaciones posibles. Tras meses de deliberaciones, los eruditos regresaron ante el emperador y le propusieron la frase: “También esto pasará”. La madre le explicó a Blanca que “el dolor y la tristeza pasará, como pasan la euforia y la felicidad”. La novela comienza con el fallecimiento de la madre de Blanca". 

 

‘También esto pasará’ se adentraba en el dolor de la pérdida, en la sensación de desgarro y de ausencia, pero también -situándolos frente a frente-, del recuerdo de lo vivido y lo aprendido, del sexo como reafirmación de la vida, de las amigas, de los hijos, y de los hombres que sido y son importantes para Blanca. “La ligereza –dice la protagonista- es una forma de elegancia; vivir con ligereza y alegría es dificilísimo”. En ‘También esto pasará’ no hay concesiones a lo convencional. Milena Busquet ha transformado en relato vivencias personales, desde el personaje de Blanca y la enfermedad y muerte de su madre, habla de sus amantes y de sus amigas. El estilo de Busquet mezcla lo profundo con lo ligero, las situaciones de soledad con la belleza del paisaje, mientras habla de temas universales como son el amor, el miedo, el deseo, la tristeza o la risa. De algún modo, ‘También esto pasará’ es un camino a recorrer que te invita a seguir caminando sin detenerte… al comenzar a leer resulta imposible detenerse.

Ahora, Milena Busquet ha reunido los artículos que ha publicado en periódicos y revistas en 'Hombres elegantes', textos que ejercen como instantáneas, como viñetas, como esbozos en el cuaderno de dibujo de un pintor. Busquet escribe sin temor al pudor, no busca excusas y practica una sana frivolidad de la que se sirvve para revelar aspectos del día a día, quizá, no evidentes. Aborda lo cotidiano que lejos de ser nimio se revela esencial y mucho más importantes que los manidos temas de apertura de los medios de comunicación. Y todo lo hace extrayendo una sonrisa del lector, y dotando a su estilo de poesía. Milena Busquet poseé una mirada especial que fija en la vida para ir un poco más allá de lo obviio y hacer de sus artículos literatura.

 

El lector que se asome a las páginas de 'Hombres elegantes' encontrará textos que hablan del mejor baño del verano; los besos perfectos; una loca expedición a la isla de Farö emprendida a los dieciocho años con una amiga para conocer al admirado Ingmar Bergman -al que por cierto no lograron ver ni de lejos-; Ana María Moix comprando en una carnicería; los gestos que nos indican que ha llegado el otoño y los pequeños detalles que anuncian que está a punto de asomar la primavera; la pérdida de seres queridos y los hijos que se convierten en adolescentes; las pompas de jabón; los cuentos de Chéjov y de Isak Dinesen; el inagotable mundo de Proust y la gente que se siente obligada a asegurar que lo ha leído cuando en realidad no lo ha hecho, como pasa también con el Quijote y tantos otros clásicos de relumbrón; Umberto Eco, con toda su oronda humanidad, sentado en el sofá de casa de la madre de la autora; Barcelona y Cadaqués como escenarios de una vida; la política que nos irrita y algunos gestos de los políticos que nos recuerdan que también ellos son humanos; Ana María Matute y la novela con la que renació; el aburrimiento; los perros; los amigos y las amigas; los profesores del Liceo Francés; la muerte de Leonard Cohen; las películas de Woody Allen; el personaje preferido de Mary Poppins, una definición acaso poco ortodoxa de la elegancia masculina y un breve listado de hombres elegantes. Como titula una crítica del libro en Le Monde: "Busquet es una conmovedora equilibrista de los sentimientos".

'La chica de la Leica', de Helena Janeczek

El 1 de agosto de 1937, un desfile lleno de banderas rojas cruza París: es el cortejo fúnebre que sigue a Gerda Taro (Stuttgart, 1910-El Escorial, 1937, y llamada en realidad Gerta Pohorylle), la primera fotorreportera muerta en un campo de batalla. Ese año hubiera cumplido veintisiete años. André Friedman su expareja, se encuentra en primera fial. Está destrozado. André es más conocido como Robert Capa -seudónimo creado por ambos, por Gerda y André. Entre los asistentes al desfile/funeral se encuentran otros amigos de Taro de tiempo atrás: la joven Ruth Cerf, con quien vivió en París tras su huida de Alemania; Willy Chardack, que vio cómo ella prefería a Georg Kuritzkes, empeñado a su vez en combatir en las Bridagas Internacionales. En todos ellos Gerda Taro dejó una huella indeleble. Tanto que, años después, basta una conversación telefónica de Willy y Georg para desencadenar los recuerdos de todos. Así comienza esta obra, rigurosamente  documentada, sobre una figura en la que, en escasos años, cristalizaron la juventud, la alegría de vivir, el talento y el compromiso en un tiempo de crisis económica, de ascenso del nazismo, de persecución y de guerra. Una novela que habla de una mujer valiente y comprometida, siempre alegre y dispuesta a contagiar su alegría, pero es también un historia que recuerda una época que describe un periodismo que se basaba en ir, ver y contar. Quizá, por ese compromiso con el relato de lo acontecido, las fotografías de aquellos fotoperiodistas cuentan tanto y tienen tanto valor documental hoy en día. 

Los asquerosos, de Santiago Lorenzo

La historia que cuenta 'Los asquerosos, la novela de Santiago Lorenzo, comienza cuando Manuel acuchilla a un policía antidisturbios que quería pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada. Sobrevive de libros Austral -los que diferencian los géneros por colores-, vegetales de los alrededores, una pequeña compra en el Lidl que le envía su tío. Manuel se da cuenta de que cuanto menos tiene, menos necesita. 'Los asquerosos' ha sido califiado como un thriller estático, una versión de Robinson Crusoe ambientada en la España vacía, una redefinición del concepto 'austeridad'. Una historia que plantea una reflexión sobre si los únicos sanos son los que saben que esta sociedad está enferma. Santiago Lorenzo ha escrito su novela más rabiosamente política, lírica y hermosa. La crítica la ha calificados como "una de las novelas más fantásticas y divertidas, al mismo tiempo enraizadas en lo que nos afecta como ciudadanos, de los últimos tiempos".

 

Santiago Lorenzo, autor de 'Asqueroso', nació en 1964 en Portugalete. Estudió Imagen y Guión en la Universidad Complutense y Dirección Escénica en la RESAD. Creó la productora El lápiz de la factoria, con la que dirigió cortometrajes como el aplauido 'Manualidades'. En 1995 produjo 'Caracol, col, col', que ganó el Goya al Mejor Corto de Animación. Estrenó la película 'Mamá es boba', convertida en cinta de culta, y nominada al Premio FIPRESCI en el Festival de Cine de Londres. En 2001 puso en marcha un taller de diseño de escenografía y decorados. En 2007 estrenó 'Un buen día lo tiene cualquiera', sobre la incapacidad afectiva e inmobiliaria para encontrar un sitio en el mundo. Harto del mundo del cine, se adentró en la creación literaria. 'Los huerfanitos' fue su primera novela, a la que siguieron 'Los millones' y 'Las ganas'. 'Los asquerosos' es su cuarta novela. Como su personaje, Santiago vivie 'aislado' en una pequeña aldea segoviana.

 

'Hombres elegantes', 'La chica de la Leica' y 'Los asquerosos', tres propuestas absolutanmente diferentes, tres novelas para despedir poco el verano sumidos en buenas historias./J.M.


 

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