1091

{ARTÍCULOS DE OPINIÓN}

Las cosas que no me gustan de tí

No me gusta la forma en la que caminas cuando te alejas, cuando te vas, y yo me quedo, cuando sólo veo tu espalda cubierta de ropa y mis manos ya no alcanzan a tocarla. Cuando tus pasos suenan cada vez más lejanos hasta perderse entre las sombras. No me gusta cuando separas tus labios de los míos, y te despides con cualquier frase. Sea cual sea la frase no me gusta, porque sé que aunque espere a que pase algo para no tener que empujar la puerta de tu coche será cuestión de segundos el que tenga que bajarme. Detesto el sonido del motor cada vez que arrancas y desapareces en él, recordándome que no volveré a verte hasta el día siguiente, o hasta cuando sea. No me gusta que despiertes antes que yo, o justo a la vez, y no poder observarte dormir durante unos segundos, transmitiéndome esa paz que tu pelo revuelto, tus ojos cerrados y tus labios medio abiertos, me generan. Cuando te veo así, en medio de tanto silencio, te juro que siento como si la más dulce melodía estuviera sonando alrededor nuestro. No me gusta la forma que dejas en mis sábanas cuando te vas. La forma en la que los pliegues reflejan tu ausencia, y me recuerdan que minutos antes me envolvías entre tus brazos dejando que tu olor atravesara todos y cada uno de los poros de mi piel. Odio soñar contigo, y que al despertarme no estés en mi cama, que mi sonrisa se desvanezca de golpe porque fuiste tú quien la dibujó en mi cara. No soporto el sonido de tu risa al otro lado del teléfono cuando me entran ganas de comerte a besos al escucharla. Y me encuentro ahí, sonriendo como una idiota, sin siquiera tenerte delante, sólo por escuchar tu voz al otro lado diciendo alguna de tus tonterías. Esas que siempre digo que no me gustan, aunque me encantan. Podría añadir muchas cosas, muchísimas a la lista, pero todas se resumen en que lo que no me gusta es no tenerte cuando quiero. Pero sé que en el fondo siempre, siempre siempre, me demuestras que te tengo cuando más te necesito./Raquel Villar

 

*Fotografías: Javi Muro



Autor: Raquel Villar

Suscripción a la Newsletter Enviar